sábado, septiembre 05, 2026

Azud del Ebro de Zaragoza: qué se proyectó en 2005 y para qué sirve hoy

El Azud del Ebro de Zaragoza es probablemente una de las infraestructuras relacionadas con la Expo 2008 en las que existe una mayor diferencia entre lo que se proyectó inicialmente y lo que ha terminado ocurriendo casi veinte años después.

Y en este caso este blog tiene una pequeña ventaja para contarlo.

El 27 de octubre de 2005, cuando buena parte de las obras de la Expo todavía estaban empezando, publicábamos aquí una entrada titulada “El azud del Ebro: central hidroeléctrica”.

En aquel momento se explicaba que junto al azud se construiría una central hidroeléctrica destinada a aprovechar el salto de agua y que los ingresos producidos por la generación eléctrica contribuirían a financiar tanto la propia central como una parte importante de la construcción del azud.

Aquella central nunca llegó a funcionar.

Veintiún años después de aquella entrada resulta especialmente interesante volver al mismo proyecto y comprobar qué se construyó finalmente, qué objetivos se cumplieron y para qué sirve actualmente el Azud del Ebro.

Azud del Ebro de Zaragoza
Azud del Ebro de Zaragoza. Foto: Ajzh2074 / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

Una de las grandes actuaciones asociadas a la Expo 2008

El azud se construyó sobre el río Ebro entre los barrios de Vadorrey y Las Fuentes, aproximadamente entre el Puente de la Unión y el puente de Manuel Giménez Abad.

Forma parte del enorme conjunto de actuaciones realizadas en las riberas del Ebro con motivo de la Expo Zaragoza 2008.

El proyecto municipal original definía varios objetivos principales:

  • mantener una lámina de agua más estable a su paso por Zaragoza;
  • hacer posible una utilización lúdica y deportiva del río;
  • favorecer la navegabilidad;
  • integrar el río dentro de la ciudad;
  • mejorar paisajísticamente las riberas;
  • y crear una nueva conexión peatonal entre ambas márgenes.

Era, por tanto, mucho más que una simple presa.

225 metros y siete grandes compuertas

Desde el punto de vista de ingeniería, el Azud del Ebro es una infraestructura considerable.

Tiene aproximadamente 225 metros de longitud.

Dispone de siete grandes compuertas abatibles: seis de 25 metros de anchura y una de 14 metros, todas ellas de aproximadamente 3,60 metros de altura.

El conjunto incluye además una esclusa de navegación de 60 metros de longitud y 9 metros de anchura, una escala para peces y la pasarela superior.

Las compuertas pueden abatirse para permitir el paso del caudal del Ebro cuando las condiciones del río lo requieren.

El proyecto fue concebido para controlar la lámina de agua sin convertirse en un obstáculo durante las avenidas del río.

Compuertas y pasarela del Azud del Ebro de Zaragoza
Vista de las compuertas y de la pasarela del Azud del Ebro. Foto: Ajzh2074 / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

El proyecto incluía una central hidroeléctrica

Una de las partes más interesantes del proyecto original era precisamente la que relatábamos en este blog en 2005.

En la margen derecha estaba prevista una central hidroeléctrica adosada al azud.

El proyecto contemplaba una potencia instalada de aproximadamente 2.500 kW.

La idea era aprovechar de forma permanente el desnivel creado por el azud para generar electricidad.

Además, esta generación debía ayudar a financiar económicamente el conjunto de la actuación.

La documentación municipal de aquellos años estimaba una rentabilidad de unos 9,8 millones de euros, cantidad que se planteaba como equivalente al coste de la central más aproximadamente el 40% del coste del azud y la pasarela.

En nuestra entrada de 2005 incluso se hablaba de dos turbinas capaces de producir alrededor de diez millones de kilovatios hora al año.

Sobre el papel, por tanto, no se trataba únicamente de una infraestructura hidráulica: también debía ser una pequeña instalación de producción de energía renovable.

La central hidroeléctrica nunca llegó a funcionar

Sin embargo, esa parte del proyecto no llegó a materializarse como se había previsto.

El aprovechamiento hidroeléctrico permaneció inoperativo desde la construcción del azud.

Finalmente, en 2019 el Ayuntamiento de Zaragoza comunicó a la Confederación Hidrográfica del Ebro su intención de solicitar la cancelación de la concesión administrativa del salto hidroeléctrico.

Resulta especialmente llamativo leer ahora nuestra entrada de octubre de 2005.

Entonces escribíamos sobre cuánto dinero podría producir la central y qué porcentaje de la obra llegaría a financiar.

Casi veinte años después podemos comprobar que aquella parte fundamental del modelo económico nunca llegó a existir.

Puede leerse todavía aquella entrada original de este mismo blog aquí:

EL AZUD DEL EBRO: CENTRAL HIDROELÉCTRICA – 27 de octubre de 2005

La navegación del Ebro tampoco tuvo la continuidad esperada

Otro de los objetivos fundamentales del azud era facilitar la navegación por el Ebro.

Durante la Expo llegaron a funcionar los denominados ebrobuses, embarcaciones que transportaban visitantes por el río hasta el recinto.

Existían embarcaderos y el propio azud incorporaba una esclusa para permitir el paso de embarcaciones.

Sin embargo, aquel sistema de transporte fluvial tampoco consiguió consolidarse después de 2008.

Los propios datos municipales indican que durante la Expo solamente una parte muy pequeña de los visitantes utilizó este medio para acceder al recinto.

Terminada la exposición, la navegación comercial regular por el Ebro acabó desapareciendo.

El comportamiento del río y los sedimentos

La presencia de una infraestructura de estas características en un río como el Ebro obliga además a gestionar cuestiones que van mucho más allá de mantener unas compuertas funcionando.

Una de ellas es el transporte de sedimentos.

En enero de 2019, por ejemplo, las compuertas permanecieron abatidas durante aproximadamente un mes a petición de la Confederación Hidrográfica del Ebro.

El objetivo era estudiar precisamente la sedimentación y el comportamiento hidrodinámico del río con el azud abierto.

El Ayuntamiento anunció entonces también la intención de avanzar hacia una gestión más activa de las compuertas para disminuir el efecto de la retención del agua sobre el comportamiento natural del Ebro.

Una infraestructura que necesita mantenimiento permanente

Que algunos de los usos inicialmente previstos hayan desaparecido no significa que el azud pueda simplemente abandonarse.

Todo lo contrario.

Las siete compuertas disponen de sistemas hidráulicos, cilindros, mecanismos de accionamiento, instalaciones eléctricas y sistemas de control que necesitan inspección y conservación.

Entre 2022 y 2026 el Ayuntamiento adjudicó un contrato específico de explotación, mantenimiento y conservación del Azud del Ebro por aproximadamente 780.000 euros, IVA incluido.

Además se han tenido que sustituir cilindros óleo-hidráulicos de algunas de las compuertas al alcanzar o superar su vida útil.

En 2025, por ejemplo, la pasarela tuvo que cerrarse temporalmente a peatones y bicicletas para realizar trabajos de mantenimiento.

Es decir, aunque ya no exista la central hidroeléctrica y la navegación tenga hoy un papel prácticamente testimonial, la infraestructura sigue necesitando una explotación técnica permanente.

La pasarela: probablemente su uso más visible hoy

Curiosamente, una de las partes más sencillas del proyecto original se ha convertido probablemente en su utilización cotidiana más clara.

Sobre el azud existe una pasarela peatonal y ciclista de aproximadamente 200 metros que comunica las dos márgenes del río.

Une directamente Vadorrey con Las Fuentes y forma parte de los recorridos peatonales y ciclistas de las riberas del Ebro.

Para muchas personas que hoy utilizan el azud, esa es precisamente su función más evidente: cruzar el río andando, corriendo o en bicicleta.

La propia información municipal actual presenta la pasarela como una vía pública con tránsito de peatones y bicicletas.

Pasarela peatonal y ciclista del Azud del Ebro en Zaragoza
Azud y pasarela sobre el Ebro. Foto: Ajzh2074 / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

Entonces, ¿para qué sirve actualmente el Azud del Ebro?

La respuesta depende de qué entendamos por “servir”.

El azud sigue siendo una infraestructura hidráulica operativa que permite gestionar la lámina de agua y que forma parte de la configuración actual del río a su paso por Zaragoza.

También proporciona una conexión peatonal y ciclista muy utilizada entre las dos márgenes.

Pero varios de los argumentos que tuvieron un peso importante cuando se planteó la obra no se han desarrollado como se esperaba.

No existe el aprovechamiento hidroeléctrico previsto.

No existe una navegación regular por el Ebro comparable a la planteada en aquellos años.

Y, al mismo tiempo, la ciudad debe continuar destinando recursos a conservar las compuertas, sistemas hidráulicos, instalaciones y pasarela.

De una central hidroeléctrica de 2005 a una pasarela en 2026

Por eso resulta especialmente interesante revisar ahora la historia de esta infraestructura.

En 2005 este mismo blog hablaba de una central hidroeléctrica, de producción de energía, de rentabilidad económica y de navegación por el Ebro.

En 2026 la realidad es bastante diferente.

La central nunca llegó a funcionar, el transporte fluvial desapareció y la utilización cotidiana más visible del conjunto es probablemente la de los peatones y ciclistas que atraviesan el río utilizando su pasarela.

Eso no significa que toda la actuación carezca de función, pero sí demuestra hasta qué punto las grandes infraestructuras pueden evolucionar de una forma muy diferente a la prevista cuando se proyectan.

Una buena forma de mirar el legado de la Expo con perspectiva

El Azud del Ebro permite hacer algo que en 2008 todavía era imposible: juzgar las decisiones con casi veinte años de perspectiva.

Tenemos los proyectos originales.

Tenemos incluso las noticias que publicábamos en este blog mientras se estaba construyendo.

Y ahora tenemos también el resultado.

Algunas infraestructuras vinculadas a la Expo, como el Puente del Tercer Milenio, han terminado teniendo una utilización diaria incluso mayor de la que podía imaginarse en 2008.

En otros casos, como el Azud del Ebro, varios de los usos que justificaban originalmente la inversión no llegaron a consolidarse.

Precisamente por eso merece la pena recuperar ahora aquellas entradas antiguas: no para reescribir la historia, sino para comparar lo que Zaragoza esperaba en 2005 con lo que realmente ocurrió después.

Este blog comenzó a seguir las obras de la Expo Zaragoza 2008 varios años antes de su inauguración. Dieciocho años después de la Expo estamos volviendo a aquellos proyectos para comprobar qué ha sido finalmente de ellos.

Canal de Aguas Bravas de Zaragoza: 18 años de problemas y una nueva oportunidad en 2026

El Canal de Aguas Bravas de Zaragoza fue una de las instalaciones deportivas más singulares construidas con motivo de la Expo Zaragoza 2008.

La idea parecía atractiva: aprovechar el nuevo Parque del Agua para crear en pleno centro urbano una instalación artificial capaz de reproducir las condiciones de un río de aguas bravas y permitir la práctica de rafting, piragüismo, slalom y otras actividades.

Sin embargo, pocas infraestructuras de la Expo han tenido después una trayectoria tan complicada.

Problemas constructivos, filtraciones, dificultades económicas de explotación, sucesivos gestores, recursos, reclamaciones y largos periodos sin utilización terminaron convirtiendo el Canal en uno de los ejemplos más polémicos del legado de 2008.

En 2026, después de años prácticamente sin actividad, el Ayuntamiento de Zaragoza intenta darle una nueva oportunidad.

Canal de Aguas Bravas de Zaragoza en 2008
Canal de Aguas Bravas de Zaragoza poco antes de la Expo 2008. Foto: Willtron / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

Una instalación de casi seis millones de euros

El Canal está situado dentro del Parque del Agua Luis Buñuel, muy cerca de la Torre del Agua y del antiguo recinto de la Expo.

La instalación ocupa una superficie superior a 37.000 metros cuadrados y dispone de aproximadamente 314 metros de canal.

La inversión inicial se situó cerca de los seis millones de euros, aunque a lo largo de los años el conjunto de inversiones, reparaciones y gastos asociados ha terminado siendo considerablemente mayor.

Su funcionamiento se basa en un circuito cerrado.

El agua llega hasta una balsa inferior y debe volver a elevarse mediante grandes equipos de bombeo hasta la cabecera del canal para volver a realizar el recorrido.

Precisamente este sistema de bombeo es una de las claves económicas de la instalación: para generar un caudal suficiente para aguas bravas hace falta mover una enorme cantidad de agua de forma continua, con el correspondiente consumo eléctrico.

Rafting y piragüismo en plena ciudad

Durante la Expo de 2008, la instalación ofrecía una imagen espectacular.

Los obstáculos artificiales del recorrido permitían modificar las corrientes y generar rápidos en diferentes puntos del canal.

La instalación podía utilizarse tanto para actividades recreativas como para entrenamiento deportivo.

Rafting, kayak, piragüismo de aguas bravas y posteriormente diferentes modalidades de competición formaban parte de las posibilidades que ofrecía un equipamiento prácticamente único en España.

Rafting en el Canal de Aguas Bravas de Zaragoza durante la Expo 2008
Actividad de aguas bravas en Zaragoza durante el verano de 2008. Foto: Sergio / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

Las previsiones de utilización nunca llegaron a cumplirse

Uno de los problemas de la instalación fue la enorme diferencia entre las expectativas iniciales y su utilización real.

En una comisión municipal celebrada en enero de 2026 se volvió a debatir precisamente esta cuestión.

Durante aquel debate se recordó que los estudios iniciales llegaron a contemplar cifras próximas a 100.000 usos anuales, mientras que en los mejores años la utilización real quedó enormemente por debajo de esas previsiones.

Esta diferencia resulta fundamental para entender lo que ocurrió después.

Una instalación con grandes gastos de funcionamiento necesita mantener una utilización suficientemente elevada para poder sostener económicamente su explotación.

Y eso nunca resultó sencillo en el Canal de Aguas Bravas.

El gran problema del consumo eléctrico

A diferencia de un río natural, aquí el agua no baja por sí sola desde una montaña.

Al terminar cada recorrido debe ser bombeada nuevamente hasta la parte superior.

Por eso el consumo de electricidad siempre ha sido uno de los puntos más delicados de la viabilidad económica del Canal.

El debate continúa incluso en 2026.

Durante la tramitación de la nueva concesión se discutió nuevamente qué gastos debe asumir el concesionario y cuáles quedan en manos del Ayuntamiento.

El nuevo modelo pretende precisamente evitar que el coste energético haga imposible la explotación privada del equipamiento.

Problemas constructivos desde sus primeros años

Pero las dificultades económicas no fueron el único problema.

Desde los primeros años de funcionamiento aparecieron también deficiencias constructivas y problemas de filtraciones.

La situación llegó hasta tal punto que en diciembre de 2014 el Gobierno de Zaragoza declaró oficialmente la ruina funcional del Canal de Aguas Bravas.

En aquel acuerdo municipal se declaró responsables solidarios de las lesiones constructivas y desperfectos a Euroestudios, relacionada con el proyecto y la dirección de las obras, y a TRAGSA, responsable de su ejecución.

El Ayuntamiento exigió entonces la reparación integral de las deficiencias.

Puede consultarse aquel acuerdo en la documentación oficial del Ayuntamiento de Zaragoza.

Años de reclamaciones, recursos y procedimientos

A partir de ahí comenzó una larga historia administrativa y jurídica.

Las deficiencias dieron lugar a recursos y demandas relacionados con las empresas responsables de la construcción, al mismo tiempo que se acumulaban los problemas derivados de la explotación y de las sucesivas concesiones.

La situación se prolongó durante años.

Todavía en una comisión del Ayuntamiento celebrada en enero de 2026 se repasaba públicamente todo este historial y se hacía referencia a las reparaciones ejecutadas por las empresas responsables en torno a 2024, valoradas aproximadamente en 600.000 euros.

La antigua concesión de explotación también acabó extinguiéndose tras un largo proceso y quedó finalmente resuelta en 2024.

Es decir, buena parte de la historia reciente del Canal no se ha desarrollado precisamente sobre el agua, sino entre expedientes administrativos, reclamaciones, reparaciones y procedimientos jurídicos.

Una instalación prácticamente abandonada durante años

Mientras se resolvían todos esos problemas, la instalación pasó largos periodos sin utilización.

El agua desapareció del circuito, las balsas acumularon suciedad y vegetación y parte de las instalaciones técnicas fueron deteriorándose.

Para quien había conocido el Canal funcionando durante la Expo, la imagen posterior resultaba especialmente llamativa.

El propio Ayuntamiento seguía describiéndolo en 2026 como una infraestructura que llevaba en situación de ruina funcional desde 2014.

Parque del Agua Luis Buñuel y Canal de Aguas Bravas en 2008
Vista del Parque del Agua desde la Torre del Agua en julio de 2008. Foto: Sucotronic / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

2024-2026: empiezan las reparaciones para recuperarlo

Durante los últimos años se ha intentado cambiar esta situación.

Después de las reparaciones relacionadas con las deficiencias constructivas, el Ayuntamiento ha tenido que realizar además distintos trabajos de limpieza, acondicionamiento y puesta a punto.

Entre ellos se han incluido intervenciones en las balsas, sustitución de elementos metálicos y revisión y reparación de los equipos de bombeo.

Solo en las actuaciones básicas previas a la recuperación anunciada en enero de 2026, el Ayuntamiento cifró la inversión en aproximadamente 194.000 euros.

El objetivo era conseguir algo que durante muchos años no había sido posible:

volver a llenar el canal de agua y comprobar que podía funcionar.

En enero de 2026 volvió el agua

El 9 de enero de 2026, el Ayuntamiento anunció públicamente la recuperación del Canal y mostró nuevamente la instalación llena de agua.

Al mismo tiempo se publicó la licitación para seleccionar un nuevo concesionario.

Puede consultarse el anuncio de recuperación en la web del Ayuntamiento de Zaragoza.

La idea del nuevo proyecto es bastante más amplia que la explotación exclusivamente recreativa de años anteriores.

Deporte de alto nivel, rafting y formación

El nuevo modelo pretende desarrollar tres tipos principales de actividad.

La primera será deportiva.

El Canal podrá utilizarse para entrenamientos de piragüismo y disciplinas como el slalom olímpico, descenso de aguas bravas o kayak polo.

También se pretende atraer competiciones nacionales e internacionales y facilitar el entrenamiento de deportistas de las federaciones española y aragonesa.

La segunda será recreativa.

El público podrá acceder a actividades como rafting, kayak o hidrospeed.

Y la tercera será formativa.

La instalación quiere utilizarse para programas educativos, formación profesional, cursos relacionados con actividades acuáticas y entrenamiento de cuerpos de seguridad y emergencias.

Una nueva concesión por veinte años

Después del proceso de licitación, el Ayuntamiento adjudicó la explotación a Moana Estrategia, perteneciente al Grupo Océano Atlántico.

La concesión tiene una duración de 20 años.

La empresa presentó un proyecto que incluye una inversión inicial superior a 530.000 euros para desarrollar las distintas áreas de actividad.

La adjudicación fue anunciada en abril y la nueva concesión quedó formalizada oficialmente en junio de 2026.

El expediente completo de contratación puede consultarse en la Plataforma de Contratación del Ayuntamiento de Zaragoza.

¿Funcionará esta vez?

Esa es probablemente la gran pregunta.

Sobre el papel, el nuevo proyecto intenta corregir varios de los problemas que tuvo la instalación original.

Busca más tipos de usuarios, incorpora formación, implica a las federaciones deportivas y plantea una concesión a muy largo plazo que permite al gestor amortizar inversiones.

Pero también siguen existiendo las dificultades que siempre han acompañado al Canal.

Es una infraestructura técnicamente compleja, con importantes necesidades de mantenimiento y un elevado consumo energético.

Además, los antecedentes obligan a ser prudentes: desde 2008 ya se intentó en varias ocasiones encontrar un modelo estable de explotación y ninguno consiguió consolidarse durante mucho tiempo.

Uno de los mejores ejemplos para juzgar el legado de la Expo

El Canal de Aguas Bravas resulta especialmente interesante cuando se intenta valorar qué quedó realmente de la Expo Zaragoza 2008.

No es una infraestructura que pueda clasificarse sencillamente como un éxito o como un fracaso sin explicar todo lo ocurrido.

Se construyó una instalación singular y técnicamente muy interesante.

Pero su coste, las previsiones de demanda que no se cumplieron, los problemas constructivos, las dificultades de explotación y los largos procedimientos posteriores hicieron que durante buena parte de estos 18 años apenas pudiera cumplir la función para la que fue creada.

Ahora Zaragoza vuelve a intentarlo.

En 2026 el Canal de Aguas Bravas tiene por primera vez en muchos años agua, un nuevo concesionario y un proyecto para los próximos veinte años.

Dentro de unos años podremos volver a esta entrada y responder a la pregunta que hoy todavía permanece abierta:

¿habrá conseguido finalmente Zaragoza dar una segunda vida a una de las infraestructuras más problemáticas de la Expo 2008?

Este blog siguió las obras y la actualidad de la Expo Zaragoza 2008 desde antes de su inauguración. Dieciocho años después estamos recuperando aquellos proyectos para comparar lo que se esperaba entonces con lo que realmente ha ocurrido.

Torre del Agua de Zaragoza: de icono de la Expo 2008 al nuevo Faro de la Logística

La Torre del Agua fue uno de los grandes símbolos de la Expo Zaragoza 2008. Su silueta en forma de gota de agua se convirtió rápidamente en una de las imágenes más reconocibles del recinto y, junto con el Pabellón Puente y el Puente del Tercer Milenio, pasó a formar parte del nuevo paisaje de Zaragoza.

Sin embargo, después de la Expo su utilización fue mucho más limitada de lo que muchos habíamos imaginado cuando seguíamos las obras en este blog antes de 2008.

Ahora, dieciocho años después, la Torre está viviendo probablemente la transformación más importante de toda su etapa posterior a la Exposición Internacional.

En 2026 se encuentra en plena remodelación para convertirse en el denominado “Faro de la Logística”.

Torre del Agua durante la Expo Zaragoza 2008
Torre del Agua durante la Expo Zaragoza 2008. Foto: Sergio / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

Una torre en forma de gota de agua

La Torre del Agua fue diseñada por el arquitecto Enrique de Teresa como uno de los grandes edificios temáticos de la Expo Zaragoza 2008.

Tiene 76 metros de altura y su planta reproduce aproximadamente la forma de una gota de agua.

Su imagen cambia además según el punto desde el que se observe. La fachada acristalada, los perfiles estructurales y los elementos de protección solar producen una percepción distinta durante el día y durante la noche.

El edificio se organiza alrededor de un gran espacio interior prácticamente vacío, recorrido por una rampa que asciende por el perímetro de la torre.

Durante la Expo, los visitantes podían realizar un recorrido ascendente por sus diferentes niveles mientras contemplaban el recinto y la enorme escultura situada en el centro.

Splash, el gran corazón de la Torre

En ese vacío interior se encuentra Splash, una de las obras artísticas más espectaculares que dejó la Expo.

La escultura reproduce el instante en que una gota de agua impacta contra una superficie y se fragmenta.

Está formada por 135 piezas suspendidas mediante cables y alcanza más de veinte metros de altura.

Durante la exposición, la combinación de la enorme escala del espacio interior, las rampas y la escultura convertía el recorrido de la Torre en una experiencia muy distinta a la de cualquier otro pabellón.

Torre del Agua de Zaragoza después de la Expo 2008
Torre del Agua años después de la Expo. Foto: Tiia Monto / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

Qué ocurrió después de la Expo

Cuando terminó la Exposición Internacional en septiembre de 2008 comenzó una etapa mucho más complicada.

A diferencia de otros elementos del recinto que encontraron rápidamente un uso cotidiano, la Torre del Agua permaneció durante largos periodos sin una utilización continua.

Se organizaron visitas puntuales, actividades y eventos, pero durante muchos años el edificio no llegó a tener una función permanente acorde con su tamaño y con la inversión realizada.

Su propia arquitectura hacía además compleja cualquier transformación.

No es un edificio convencional de oficinas: buena parte de su volumen está ocupado por el enorme espacio interior que rodea a Splash, por las rampas y por una estructura concebida originalmente para una experiencia expositiva.

2026: comienza una remodelación de 6 millones de euros

La situación cambia de forma importante en enero de 2026.

El Gobierno de Aragón, a través de Expo Zaragoza Empresarial, inició una gran actuación de adecuación, reparación y ampliación de la Torre del Agua.

La inversión anunciada es de aproximadamente 6 millones de euros y el plazo inicial de las obras es de 12 meses.

La intervención pretende solucionar dos cuestiones al mismo tiempo.

  • Por un lado, reparar patologías y adaptar el edificio a la normativa actual.
  • Por otro, crear nuevos espacios que permitan que la Torre tenga finalmente una utilización continua.

Puede consultarse la información oficial del proyecto en Expo Zaragoza Empresarial.

Un nuevo mirador panorámico de 360 grados

Probablemente la actuación más llamativa será la construcción de un nuevo mirador acristalado en la parte superior de la Torre.

Hasta ahora la cubierta tenía fundamentalmente un uso técnico y el acceso estaba limitado.

El nuevo proyecto crea prácticamente una nueva planta desde la que se podrá contemplar una panorámica de 360 grados sobre Zaragoza, el meandro de Ranillas y el valle del Ebro.

Para hacer posible ese nuevo uso también se están modificando los accesos verticales y actualizando los ascensores panorámicos que ya existían desde la Expo.

El mirador puede convertirse en uno de los elementos más atractivos de la futura Torre, ya que se encontrará a una cota poco habitual para cualquier edificio visitable de Zaragoza.

Salas para exposiciones, congresos y eventos

La reforma no se limita a la parte superior.

En la planta baja se crearán salas multifunción destinadas a exposiciones, conferencias, reuniones empresariales y otros eventos.

También está prevista la mejora del espacio destinado a restauración.

La idea es que la Torre deje de ser simplemente un monumento que se observa desde fuera y pase a funcionar como un edificio con actividad durante todo el año.

Una fachada que volverá a cambiar de noche

Otra de las intervenciones más visibles afectará a la iluminación exterior.

La antigua instalación está siendo retirada para dar paso a un nuevo sistema dinámico de tecnología LED capaz de generar imágenes y vídeo.

La intención es recuperar de alguna forma aquella idea original de la Torre como un gran faro nocturno, aunque utilizando ahora tecnologías que no existían cuando el edificio fue proyectado en 2005.

De ahí procede precisamente el nuevo nombre con el que se está presentando el proyecto: Faro de la Logística.

Casi 9.000 metros cuadrados de fachada para revisar

Dieciocho años a la intemperie también han dejado huella en el edificio.

La actuación incluye una revisión importante de la envolvente exterior, formada por grandes superficies acristaladas y elementos de protección solar.

Los trabajos afectan a una superficie cercana a los 9.000 metros cuadrados.

Se están reparando elementos deteriorados, revisando sellados y limpiando oxidaciones para recuperar el aspecto del edificio y mejorar su comportamiento frente al viento y a las filtraciones de agua.

Torre del Agua de Zaragoza en 2023
Estado de la Torre del Agua en 2023, antes de la gran remodelación de 2026. Foto: Rodelar / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

Las obras alcanzaban aproximadamente el 35% en julio de 2026

A finales de julio de 2026, cinco meses después del inicio de los trabajos, Expo Zaragoza Empresarial informó de que las obras habían alcanzado aproximadamente el 35% de ejecución.

En ese momento ya avanzaba la estructura metálica del futuro mirador, se estaban ejecutando los nuevos sistemas de protección contra incendios y había comenzado la preparación de la fachada para la futura instalación digital.

También se estaba reforzando parte del suelo de la planta baja para permitir cargas mayores asociadas a los nuevos usos del edificio.

La previsión anunciada es que la actuación pueda finalizar alrededor de enero de 2027, si el calendario de obra se mantiene.

La evolución de los trabajos puede consultarse también en esta actualización de julio de 2026.

De la Expo del Agua al Faro de la Logística

El cambio de denominación resulta también bastante simbólico.

En 2008 la Torre representaba el tema central de la exposición: Agua y Desarrollo Sostenible.

Ahora pretende vincularse a otra de las actividades que ha adquirido mucha importancia en Zaragoza y Aragón durante las últimas décadas: la logística.

El edificio seguirá conservando su arquitectura, su forma de gota de agua y la escultura Splash, pero su funcionamiento será completamente distinto al que tuvo durante aquellos 93 días de la Expo.

Una segunda oportunidad casi veinte años después

La historia de la Torre del Agua resume bastante bien algunas de las dificultades del legado de la Expo Zaragoza 2008.

Se construyeron edificios extraordinariamente singulares para una exposición que duraba solamente tres meses y posteriormente hubo que encontrar una forma razonable de reutilizarlos.

En algunos casos la transformación fue relativamente rápida. En otros, como el Pabellón de Aragón o la propia Torre del Agua, encontrar una utilización estable ha necesitado prácticamente dos décadas.

La remodelación de 2026 puede convertirse finalmente en la segunda vida que durante años se buscó para la Torre.

Cuando terminen las obras será un buen momento para volver a este artículo, subir hasta el nuevo mirador y comprobar si el “Faro de la Logística” consigue finalmente convertir uno de los grandes iconos de la Expo en un edificio plenamente utilizado por Zaragoza.

Este blog siguió las obras y la actualidad de la Expo Zaragoza 2008 desde antes de su inauguración. Dieciocho años después estamos recuperando aquellos edificios e infraestructuras para contar qué ha ocurrido finalmente con ellos.

Que queda de la Expo 2008 en 2026, 18 años después del evento disruptor de la Zaragoza moderna

Han pasado ya 18 años desde que Zaragoza abrió las puertas de la Exposición Internacional de 2008.

Este blog nació varios años antes de la inauguración. Aquí fui publicando noticias sobre las obras, los pabellones, las infraestructuras y los preparativos de una Expo que entonces todavía estaba por construir. Ahora, casi dos décadas después, parece un buen momento para hacer el recorrido contrario y preguntarnos:

¿Qué queda realmente de la Expo Zaragoza 2008 en 2026?

La respuesta no es sencilla. Hay elementos que se han integrado completamente en la ciudad, otros que después de muchos años comienzan por fin a tener un uso, algunos que han necesitado importantes inversiones para recuperarse y otros cuyo envejecimiento resulta ya bastante evidente.

Recinto de la Expo Zaragoza 2008 durante la exposición
El recinto de la Expo Zaragoza 2008 durante la exposición. Foto: Grez / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

El recinto de la Expo: utilizado, pero con signos del paso del tiempo

El antiguo recinto de la Expo sigue siendo perfectamente reconocible.

Los pabellones de los países fueron transformados después de la exposición en edificios destinados principalmente a oficinas. Hoy el antiguo recinto tiene una utilización diaria muy diferente de la que tuvo durante aquellos tres meses de 2008.

Sin embargo, cuando se pasea por las zonas públicas también se aprecia claramente que han pasado casi veinte años.

Especialmente en algunos puntos próximos a la ribera hay elementos de urbanización que presentan un estado bastante degradado. Es visible, por ejemplo, en algunos de los antiguos bancos revestidos con mosaicos y en otros elementos del mobiliario que formaban parte del diseño original del recinto.

Al mismo tiempo, también ha habido actuaciones de mantenimiento y recuperación. Las características estructuras de sombra han ido recibiendo nuevas lonas y en los últimos años se han renovado diferentes elementos del recinto.

El resultado es un espacio curioso: hay zonas que han envejecido bien, otras claramente necesitadas de renovación y otras que están recuperándose poco a poco.

El Pabellón Puente: uno de los grandes símbolos que permanece

El Pabellón Puente, diseñado por Zaha Hadid, fue probablemente una de las imágenes arquitectónicas más reconocibles de la Expo Zaragoza 2008.

El edificio atraviesa el Ebro y fue concebido al mismo tiempo como puente y como espacio expositivo.

Después de años en los que su utilización fue limitada, actualmente alberga Mobility City, un espacio dedicado a la movilidad y a las nuevas formas de transporte.

Es uno de los ejemplos más claros de un edificio emblemático de la exposición que ha acabado encontrando una segunda vida.

Pabellón Puente de la Expo Zaragoza 2008
Pabellón Puente durante la Expo Zaragoza 2008. Foto: VIOLETA777 / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

El Pabellón de Aragón tendrá por fin un uso permanente

Una de las noticias más importantes de 2026 afecta al Pabellón de Aragón, aquel enorme edificio inspirado en una cesta de mimbre que fue una de las construcciones más características de la exposición.

Después de permanecer durante muchos años sin un uso estable, Zaragoza ha sido elegida como sede de la nueva Agencia Estatal de Salud Pública y el Pabellón de Aragón será su sede definitiva.

El edificio necesitará una importante rehabilitación antes de poder ser utilizado. Mientras se realizan las obras, la Agencia comenzará su actividad en otras oficinas próximas del propio recinto de la Expo.

Es posiblemente uno de los cambios más importantes que ha vivido el legado de la Expo en los últimos años: uno de sus edificios más reconocibles encontrará finalmente un uso permanente.

Pabellón de Aragón de la Expo Zaragoza 2008
Pabellón de Aragón durante la Expo Zaragoza 2008. Foto: Grez / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

La Torre del Agua vuelve a transformarse

Otro de los grandes símbolos de la exposición, la Torre del Agua, está viviendo también en 2026 una transformación importante.

Actualmente se encuentra en obras para adaptar el edificio a nuevos usos. La intervención incluye la adecuación de sus instalaciones, mejoras de seguridad, nuevos espacios y la creación de un mirador panorámico en la parte superior.

También se está renovando su imagen exterior y su iluminación.

La Torre del Agua, que durante muchos años tuvo un aprovechamiento muy limitado después de la Expo, pretende iniciar así una nueva etapa.

Torre del Agua durante la Expo Zaragoza 2008
Torre del Agua durante la Expo Zaragoza 2008. Foto: Grez / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

El Acuario también cambia de etapa

El Acuario Fluvial de Zaragoza es probablemente uno de los edificios de la Expo que mejor ha mantenido el uso para el que fue concebido.

Ha seguido abierto durante prácticamente toda la etapa posterior a la exposición y continúa siendo una de las instalaciones turísticas más importantes del recinto.

En 2026 también ha comenzado una nueva etapa al cambiar la empresa encargada de su gestión.

El nuevo gestor cuenta con experiencia en otros grandes acuarios españoles, por lo que será interesante comprobar qué evolución tiene la instalación durante los próximos años.

Acuario Fluvial de Zaragoza en el antiguo recinto de la Expo
Acuario Fluvial de Zaragoza. Foto: Zarateman / Wikimedia Commons, CC0.

El Parque del Agua: uno de los legados más consolidados

Si hay una actuación vinculada a 2008 que se ha incorporado completamente a la ciudad es el Parque del Agua Luis Buñuel.

Con más de 120 hectáreas, es el parque urbano más grande de Zaragoza.

Dieciocho años después, una de las diferencias más llamativas respecto al parque recién inaugurado es el crecimiento de la vegetación. Los árboles tienen ya un porte considerable y numerosas zonas presentan actualmente un aspecto mucho más natural y consolidado que en 2008.

Pabellón de Aragón, de la Exposición de 2008 a la Agencia Estatal de Salud Publica

Durante la Expo Zaragoza 2008 fue uno de los edificios más reconocibles del recinto. Su peculiar aspecto, inspirado en una gran cesta de mimbre aragonesa, hacía difícil confundirlo con cualquier otro pabellón.

Dieciocho años después, el Pabellón de Aragón acaba de protagonizar una de las noticias más importantes relacionadas con el legado de la Expo: será la sede definitiva de la nueva Agencia Estatal de Salud Pública.

Después de años sin encontrar un uso permanente, el edificio se prepara así para una transformación prácticamente completa.

Pabellón de Aragón durante la Expo Zaragoza 2008
Pabellón de Aragón durante la Expo Zaragoza 2008. Foto: Grez / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

Un edificio diseñado para representar a Aragón

El Pabellón de Aragón fue diseñado por los arquitectos Daniel Olano y Alberto Mendo.

Su imagen exterior reproduce de forma abstracta las tradicionales cestas de mimbre aragonesas mediante una envolvente formada por elementos entrelazados de vidrio y microhormigón con fibra de vidrio.

El edificio se eleva sobre tres grandes núcleos estructurales que permiten liberar buena parte de la planta situada debajo del pabellón.

Según la información turística del Ayuntamiento de Zaragoza, alcanza aproximadamente 25 metros de altura y su planta principal ocupa unos 2.500 metros cuadrados.

Durante la Expo fue el escaparate de Aragón ante los visitantes de la Exposición Internacional.

Detalle de la fachada del Pabellón de Aragón en la Expo Zaragoza 2008
Detalle de la característica envolvente del Pabellón de Aragón. Foto: Sergio / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

El problema llegó después de la Expo

Como ocurrió con varios de los grandes edificios construidos para 2008, encontrar una utilización permanente no resultó sencillo.

El Pabellón de Aragón había sido concebido teniendo en cuenta una posible transformación posterior. Sin embargo, durante muchos años no llegó a materializarse un uso estable capaz de aprovechar un edificio de estas dimensiones.

Mientras otras construcciones de la Expo fueron encontrando nuevas funciones, el Pabellón de Aragón permaneció cerrado y sin una utilización permanente.

La situación cambia ahora por completo.

Zaragoza, elegida sede de la Agencia Estatal de Salud Pública

El 28 de julio de 2026, el Consejo de Ministros decidió que Zaragoza albergará la sede de la nueva Agencia Estatal de Salud Pública.

La decisión fue publicada posteriormente en el Boletín Oficial del Estado y culminó un proceso en el que también presentaron candidatura Barcelona, Granada, León, Lugo, Murcia, Oviedo y Toledo.

Las dos candidaturas mejor valoradas fueron Zaragoza y Granada, resultando finalmente elegida la capital aragonesa.

La sede definitiva propuesta por Aragón es precisamente el Pabellón de Aragón de la Expo 2008, situado en la avenida de Ranillas.

Puede consultarse la resolución oficial en el Boletín Oficial del Estado.

Más de 12.600 metros cuadrados para la nueva Agencia

La documentación oficial permite conocer con bastante detalle lo que se pretende hacer con el edificio.

El Pabellón cuenta con 12.624 metros cuadrados construidos y algo más de 10.500 metros cuadrados útiles cerrados.

La futura sede estará destinada íntegramente a la Agencia Estatal de Salud Pública y el proyecto prevé una capacidad aproximada de 316 puestos de trabajo.

Esto supone una transformación radical respecto a su utilización durante la Expo.

El edificio deberá albergar oficinas, áreas de dirección, salas de reuniones, servicios técnicos, instalaciones informáticas y de seguridad y espacios de representación institucional.

Un salón de actos para 300 personas

La propuesta presentada contempla también espacios que permitirán utilizar el Pabellón para actividades que van más allá del trabajo administrativo diario.

Entre ellos se incluye un salón de actos con capacidad para unas 300 personas, además de una sala polivalente, salas de reuniones, zonas de prensa y espacios destinados a las funciones públicas y de representación de la Agencia.

También están previstos centros técnicos y de comunicaciones, salas de control y zonas relacionadas con la seguridad y la gestión de posibles situaciones de crisis.

Todo ello encaja con las funciones de un organismo destinado, entre otras cuestiones, a mejorar la capacidad de respuesta ante amenazas y emergencias de salud pública.

Será necesaria una rehabilitación integral

La llegada de la Agencia no significa que pueda empezar a utilizarse el Pabellón inmediatamente.

El propio expediente oficial señala que el edificio necesita una rehabilitación integral.

La estructura se encuentra en condiciones que permiten abordar esa transformación, pero habrá que completar espacios interiores, instalaciones, equipamientos, sistemas de seguridad, redes informáticas y todos los elementos necesarios para convertir un antiguo pabellón expositivo en una sede administrativa moderna.

Curiosamente, parte de esta adaptación ya estaba prevista conceptualmente cuando se diseñó el edificio. El proyecto original contemplaba que, una vez terminada la Expo, pudieran completarse nuevos niveles interiores para facilitar su reutilización.

La Agencia empezará a funcionar antes de terminar las obras

La nueva Agencia no tendrá que esperar varios años hasta que finalice la rehabilitación del Pabellón.

La candidatura aragonesa planteó una solución en dos fases.

Mientras se rehabilita el edificio definitivo, se utilizarán como sede provisional unas oficinas situadas en el complejo Dinamiza, dentro del propio recinto de la antigua Expo y a menos de 200 metros del Pabellón de Aragón.

Estas oficinas permitirán iniciar la actividad con un primer equipo de aproximadamente 60 personas.

Posteriormente, conforme aumente la plantilla y avancen las obras, se producirá el traslado a la sede definitiva.

Una transformación que durará varios años

El calendario presentado con la candidatura deja claro que no estamos ante una obra pequeña.

La planificación contempla la redacción del proyecto, la licitación, la ejecución de la rehabilitación y posteriormente el equipamiento y traslado del personal.

El cronograma incluido en la documentación oficial sitúa la completa implantación de la Agencia aproximadamente entre los 34 y 40 meses después de las diferentes fases iniciales del proceso.

Por tanto, todavía tendremos que esperar varios años para ver el Pabellón de Aragón funcionando plenamente con su nueva utilización.

De pabellón de una exposición de tres meses a edificio estatal permanente

La historia resulta especialmente interesante cuando se recuerda para qué nació este edificio.

En 2008 fue construido para albergar durante solamente tres meses la representación de Aragón en una exposición internacional.

Después llegaron casi dos décadas de incertidumbre sobre su utilización futura.

Ahora se pretende que albergue un organismo estatal con varios centenares de trabajadores y vocación de permanencia.

El cambio constituye posiblemente una de las mayores operaciones de reutilización de un edificio procedente de la Expo Zaragoza 2008.

Una pieza más del legado de la Expo que cambia en 2026

La decisión sobre el Pabellón de Aragón coincide además con un momento especialmente activo para el antiguo recinto.

La Torre del Agua está siendo remodelada, el Acuario ha cambiado recientemente de gestor, se están realizando nuevas inversiones en el Parque del Agua y se intenta recuperar definitivamente el Canal de Aguas Bravas.

Dieciocho años después, resulta curioso comprobar que buena parte del legado de la Expo continúa todavía transformándose.

En el caso del Pabellón de Aragón, la pregunta que durante años quedó sin respuesta parece haber encontrado finalmente una solución:

el edificio seguirá siendo un símbolo de Aragón, pero esta vez con una función permanente.

Este blog siguió en su momento la construcción y desarrollo de la Expo Zaragoza 2008. Casi veinte años después iremos recuperando aquellas noticias para comprobar qué ocurrió finalmente con los principales edificios e infraestructuras del recinto.