Han pasado ya 18 años desde que Zaragoza abrió las puertas de la Exposición Internacional de 2008.
Este blog nació varios años antes de la inauguración. Aquí fui publicando noticias sobre las obras, los pabellones, las infraestructuras y los preparativos de una Expo que entonces todavía estaba por construir. Ahora, casi dos décadas después, parece un buen momento para hacer el recorrido contrario y preguntarnos:
¿Qué queda realmente de la Expo Zaragoza 2008 en 2026?
La respuesta no es sencilla. Hay elementos que se han integrado completamente en la ciudad, otros que después de muchos años comienzan por fin a tener un uso, algunos que han necesitado importantes inversiones para recuperarse y otros cuyo envejecimiento resulta ya bastante evidente.
El recinto de la Expo: utilizado, pero con signos del paso del tiempo
El antiguo recinto de la Expo sigue siendo perfectamente reconocible.
Los pabellones de los países fueron transformados después de la exposición en edificios destinados principalmente a oficinas. Hoy el antiguo recinto tiene una utilización diaria muy diferente de la que tuvo durante aquellos tres meses de 2008.
Sin embargo, cuando se pasea por las zonas públicas también se aprecia claramente que han pasado casi veinte años.
Especialmente en algunos puntos próximos a la ribera hay elementos de urbanización que presentan un estado bastante degradado. Es visible, por ejemplo, en algunos de los antiguos bancos revestidos con mosaicos y en otros elementos del mobiliario que formaban parte del diseño original del recinto.
Al mismo tiempo, también ha habido actuaciones de mantenimiento y recuperación. Las características estructuras de sombra han ido recibiendo nuevas lonas y en los últimos años se han renovado diferentes elementos del recinto.
El resultado es un espacio curioso: hay zonas que han envejecido bien, otras claramente necesitadas de renovación y otras que están recuperándose poco a poco.
El Pabellón Puente: uno de los grandes símbolos que permanece
El Pabellón Puente, diseñado por Zaha Hadid, fue probablemente una de las imágenes arquitectónicas más reconocibles de la Expo Zaragoza 2008.
El edificio atraviesa el Ebro y fue concebido al mismo tiempo como puente y como espacio expositivo.
Después de años en los que su utilización fue limitada, actualmente alberga Mobility City, un espacio dedicado a la movilidad y a las nuevas formas de transporte.
Es uno de los ejemplos más claros de un edificio emblemático de la exposición que ha acabado encontrando una segunda vida.
El Pabellón de Aragón tendrá por fin un uso permanente
Una de las noticias más importantes de 2026 afecta al Pabellón de Aragón, aquel enorme edificio inspirado en una cesta de mimbre que fue una de las construcciones más características de la exposición.
Después de permanecer durante muchos años sin un uso estable, Zaragoza ha sido elegida como sede de la nueva Agencia Estatal de Salud Pública y el Pabellón de Aragón será su sede definitiva.
El edificio necesitará una importante rehabilitación antes de poder ser utilizado. Mientras se realizan las obras, la Agencia comenzará su actividad en otras oficinas próximas del propio recinto de la Expo.
Es posiblemente uno de los cambios más importantes que ha vivido el legado de la Expo en los últimos años: uno de sus edificios más reconocibles encontrará finalmente un uso permanente.
La Torre del Agua vuelve a transformarse
Otro de los grandes símbolos de la exposición, la Torre del Agua, está viviendo también en 2026 una transformación importante.
Actualmente se encuentra en obras para adaptar el edificio a nuevos usos. La intervención incluye la adecuación de sus instalaciones, mejoras de seguridad, nuevos espacios y la creación de un mirador panorámico en la parte superior.
También se está renovando su imagen exterior y su iluminación.
La Torre del Agua, que durante muchos años tuvo un aprovechamiento muy limitado después de la Expo, pretende iniciar así una nueva etapa.
El Acuario también cambia de etapa
El Acuario Fluvial de Zaragoza es probablemente uno de los edificios de la Expo que mejor ha mantenido el uso para el que fue concebido.
Ha seguido abierto durante prácticamente toda la etapa posterior a la exposición y continúa siendo una de las instalaciones turísticas más importantes del recinto.
En 2026 también ha comenzado una nueva etapa al cambiar la empresa encargada de su gestión.
El nuevo gestor cuenta con experiencia en otros grandes acuarios españoles, por lo que será interesante comprobar qué evolución tiene la instalación durante los próximos años.
El Parque del Agua: uno de los legados más consolidados
Si hay una actuación vinculada a 2008 que se ha incorporado completamente a la ciudad es el Parque del Agua Luis Buñuel.
Con más de 120 hectáreas, es el parque urbano más grande de Zaragoza.
Dieciocho años después, una de las diferencias más llamativas respecto al parque recién inaugurado es el crecimiento de la vegetación. Los árboles tienen ya un porte considerable y numerosas zonas presentan actualmente un aspecto mucho más natural y consolidado que en 2008.
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